LEYES REGULADORAS

El Presidente economista Rafael Correa, ha cuestionado el elevado beneficio que obtiene la banca privada, ¡y eso es verdad!, desde el año 2000, la intermediación financiera, donde están dichas instituciones, aportan al PIB más o menos en 2%, y crecen más ue el crecimiento de la economía: en el año 2011 mientras el PIB creció en 7,78%, la intermediación financiera lo hizo en 11,1%; en 2010 el PIB creció en 3,58% la intermediación financiera lo hizo 17,33%, esta desproporción de aumentos sucede desde el 2005 y en los años antes de la última crisis bancaria. Este comportamiento de las instituciones del sistema financiero hace pensar (hipótesis) que están absorbiendo las ganancias de los otros sectores económicos facilitando las burbujas financieras, y esto si es posible por el alto nivel de rotación del capital financiero y por el carácter especulativo de dicho capital.

 

El gobierno de Correa aprobó, hace un mes, la Ley para la Regulación de los Créditos para Vivienda y Vehículos, pues advirtió un posible sobre endeudamiento de los ecuatorianos, como sucedió en los Estados Unidos a finales de 2008 y durante el 2009 o lo que esta pasando en España, miles de personas se han sobre endeudado, han perdido sus bienes hipotecados, y sus deudas no se han extinguido, provocando burbujas financieras y las crisis mundiales.

 

La Ley de Regulación de los Créditos para Vivienda y Vehículos les quita la potestad de embargar bienes adicionales del deudor como garantías de los créditos y sumar intereses durante los procesos de ejecución de las hipotecas. Hoy las deudas hipotecarias se extinguen con la sola devolución del bien entregado como colateral, la ley aplica a las personas que adquieren préstamos de hasta 146.000 dólares para la compra de su primera casa o de hasta 29.000 dólares para adquirir un vehículo. En estos días Correa sigue regulando a los bancos con la reducción de las tarifas de los servicios bancarios y la eliminación de cobros por mantenimiento de las tarjetas de crédito. Con estas medidas el Gobierno apunta a bajar el ritmo de utilidad de los bancos.

 

Es un hecho que la dicha Ley provocará la disminución del capital financiero, pues se les quita la potestad de embargar bienes y de sumar intereses durante el proceso de ejecución de las hipotecas. Es posible, que se desacelere el crédito hipotecario y de los vehículos, que la selección de los clientes sea rigurosa, que se reduzcan los montos de los préstamos, como también se puede fomentar una cultura del no pago, además se desvincula a los bancos de otras actividades no financieras.

 

En fin toda política económica, como toda actuación humana, tiene sus disyuntivas que traen consigo costos y beneficios, desconocer eso es contradecir la natura.

Información adicional